

ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD
La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. La actividad física hace referencia a todo movimiento, incluso el que realizamos durante los tiempos de ocio, recreación, desplazamientos de un lugar a otro, o las actividades de ocupacionales, tanto moderado como intenso, mejora la salud.
Se ha demostrado que la actividad física regular ayuda a prevenir y controlar las enfermedades crónicas y no transmisibles, como las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes, etc. también ayuda a prevenir la hipertensión, a mantener un peso corporal saludable y mejorar la salud mental, la calidad de vida y el bienestar, cuando este ejercicio es prescrito de manera profesional.
Práctica del ejercicio físico en el adulto mayor
Las personas de la 3ª edad pasan por deterioros fisiológicos que en ocasiones se manifiestan con signos y síntomas de posibles enfermedades.
Los beneficios de la actividad física para las personas mayores pueden ser muy pertinentes para evitar, reducir o revertir problemas físicos, psicológicos y sociales.
Prevención de caídas.
Conservación de la independencia y autosuficiencia personal.
El ejercicio posee el potencial de mejorar la capacidad cardiovascular, la flexibilidad, el equilibrio, la fuerza y la resistencia muscular. Al implementar la actividad física puede ayudar a retrasar el inicio del deterioro del cuerpo y las enfermedades y, además, reduciendo significativamente los costos de la atención social y de salud.